Perú

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Sunday, August 30, 2009

"Hombres Necios"

Sor Juana Inés de la Cruz
(1651 - 1695)


Hombres necios

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón
sin ver que sois la ocasión
de los mismo que culpáis.

Si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Combatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco,
al niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.

Queréis con presunción necia,
hallar a la que buscáis,
para pretendida, Thais,
y en la posesión, Lucrecia.

¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo,
y siente que no esté claro?

Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.

Opinión ninguna gana;
pues la que más se recata,
si no os admite es ingrata,
y si os admite es liviana.

Siempre tan necios andáis
que, con desigual nivel,
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.

¿Pues como ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata, ofende,
y la que es fácil, enfada?

Más entre el enfado y pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejáos en hora buena.

Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cual mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que se cae de rogada,
o el que ruega de caído?

¿O cual es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga,
o el que paga por pecar?

Pues ¿para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.

Dejad de solicitar,
y después, con más razón.
acusaréis la afición;
de la que os fuere a rogar.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.

Saturday, August 29, 2009

Sor Juana de la Cruz


Hoy les hablare de una de mis favoritas Latinoamericanas,quien junto a otra Carmelita igualmente grande, Santa Teresa de Jesús (España), han sido de una gran inspiración para mí.
Religiosa católica, poeta y dramaturga mexicana, apodada "El Fénix de América" o "La décima Musa" por la importancia de su obra. Juana Inés de la Cruz nació en un pueblo del valle de México, de madre criolla Isabel Ramírez y padre noble militar español, Pedro Manuel de Asbaje. De pequeña aprendió Náhuatl (lengua uto-azteca hablada en México y América Central) y a leer y escribir castellano promediando los tres años. Gracias a la frondosa biblioteca del abuelo,quien junto a la madre fue quien le crió al ser la niña hija ilegítima, Juana Inés de la Cruz leyó a los clásicos griegos y romanos y la teología del momento, aprendió latín en forma autodidacta. En 1665, admirada por su talento y precocidad, fue dama de honor de Leonor Carreto, esposa del virrey Antonio Sebastián de Toledo. Apadrinada por los marqueses de Mancera, brilló en la corte virreinal de Nueva España por su erudición y habilidad versificadora. En 1667, Juana Inés de la Cruz ingresó en un convento de las carmelitas descalzas de México, pero al poco tiempo tuvo que abandonar por problemas de salud. Dos años más tarde entró en la Orden de San Jerónimo, permaneciendo ahí por el resto de su vida y siendo visitada por las personalidades más ilustres de la época. Tuvo varios inconvenientes por su actividad como escritora, hecho que estaba mal visto en la época y que Juana Inés de la Cruz siempre defendió, reivindicaba el derecho de las mujeres al aprendizaje. Poco antes de su muerte, fue obligada por su confesor a deshacerse de su biblioteca y su colección de instrumentos musicales y científicos para no tener problemas con la Santa Inquisición, muy activa en ese tiempo. Muere por una epidemia de cólera a los cuarenta y tres años, mientras ayudaba a sus compañeras enfermas. El surgimiento de Sor Juana de la Cruz a fines del siglo XVII fue un milagro cultural y toda su vida fue un constante esfuerzo de porfiada superación personal e intelectual. Una mujer digna de admirar!

Tuesday, August 11, 2009

Regla de Oro



La regla de oro
funciona para los hombres tanto como para los escritores,
pero para las mujeres debe ser de la manera contraria.

"Nosotras necesitamos hacer por nosotras mismas
de la misma manera que nosotras hacemos por los demás".

Gloria Steinem. B 1934